Marketing
- Segmentar clientes.
- Analizar patrones de compra.
- Generar campañas y experiencias personalizadas.
- Creación de contenidos y gestión de redes sociales.
- Investigación de mercados.
La IA es una tecnología tan trascendental que no hay área de la actividad empresarial que no esté transformando.
Industrias de todo tipo adoptan plataformas IA con éxito; automatizando tareas, desarrollando software a medida, atendiendo clientela, descubriendo soluciones innovadoras en marketing, logística, administración y producción, capacitando y reduciendo mano de obra, ayudando en la toma de decisiones, etc.
No obstante, para la mayoría de las empresas en México la IA solo opera como un agente Chatbot de preguntas y respuestas genéricas; o bien una prerrogativa para sus empleados sin pautas claras de cómo debe implementarse, dónde suma valor y cómo medir resultados.
Seguramente ya están trabajando en ello; resolviendo ineficiencias, automatizando tareas y mejorando procesos de toma de decisión, todo mediante tecnologías de Inteligencia Artificial.
Tu negocio realiza funciones clave que agregan valor a un producto o servicio para salir a mercado. Muchas otras, en cambio, son consecuencia de la operación sin que sumen directamente a tus clientes, como por ejemplo: generar facturas, presentar reportes, contratar personal, hacer registros contables, llevar inventarios, generar bases de datos, planear logística, administrar nómina, bancos, labores de cobranza, etc.
El punto de partida para la IA es sencillo: automatizar y optimizar todas esas tareas administrativas no esenciales para que la organización pueda reducir costos y concentrarse en lo esencial: producir y vender.
Cada organización tiene necesidades distintas, pero podemos identificar una hoja de ruta:
Una vez que hemos optimizado todos esos procesos prioritarios de bajo valor, podemos iniciar la implementación de IA en aplicaciones más complejas tanto de Machine Learning como de IA generativa:
Contáctanos para hacer un diagnóstico de tu empresa. Juntos diseñaremos un plan acorde a sus necesidades bajo una máxima: retorno de la inversión.
Solicitar diagnósticoConoce cómo puede analizarse una organización para identificar procesos con potencial de mejora, priorizar iniciativas, definir proyectos piloto y medir resultados antes de ampliar la implementación de inteligencia artificial.
Antes de seleccionar una herramienta o desarrollar un sistema, es necesario entender qué problema empresarial se busca resolver y cómo funciona actualmente el proceso involucrado.
Dependiendo de la organización y del área analizada, el diagnóstico puede considerar elementos como:
El diagnóstico ayuda a evitar que la selección de tecnología se convierta en el punto de partida. Primero se define el objetivo y posteriormente se evalúa qué combinación de software, automatización o inteligencia artificial puede aportar valor.
Una organización puede identificar múltiples procesos donde existe una posibilidad de utilizar inteligencia artificial, pero no necesariamente todos deben desarrollarse al mismo tiempo.
Para establecer prioridades pueden analizarse variables como:
Esta comparación permite distinguir oportunidades que pueden utilizarse como proyectos iniciales de otras que requieren mayor preparación, información, integración o control.
También ayuda a evitar implementar inteligencia artificial únicamente porque una tecnología está disponible. La iniciativa debe relacionarse con un problema, una oportunidad y un resultado empresarial que pueda evaluarse.
Un proyecto piloto permite evaluar una solución sobre un alcance delimitado antes de extenderla a más procesos, usuarios o áreas de la empresa.
Para que el piloto pueda evaluarse es conveniente definir previamente:
Después del piloto pueden revisarse los resultados obtenidos, los problemas encontrados y la experiencia de los usuarios antes de decidir si la solución debe ajustarse, ampliarse o integrarse con otras áreas.
El resultado de una implementación debe compararse con los objetivos definidos al inicio del proyecto. Las métricas específicas dependen del problema que se esté resolviendo.
Según el caso, pueden analizarse indicadores como:
Además del resultado económico u operativo, una implementación de inteligencia artificial puede requerir mecanismos de gobernanza y supervisión.
Dependiendo del alcance, deben analizarse aspectos como los responsables del sistema, permisos de acceso, protección de información, revisión humana, registro de resultados, posibles errores y procedimientos para responder cuando la solución no funciona como se esperaba.
La evaluación no termina con la primera implementación. Los procesos, datos, tecnologías y riesgos pueden cambiar, por lo que los resultados deben revisarse periódicamente cuando la solución continúa en operación.
No necesariamente. El diagnóstico puede comenzar por el problema, proceso u objetivo de la empresa. A partir de esa información se evalúan las alternativas técnicas que pueden ajustarse mejor al caso.
Depende de la operación. Puede ser conveniente comenzar por procesos con tareas repetitivas, costos identificables, información disponible y resultados que puedan medirse. La prioridad se determina después de revisar las oportunidades.
El alcance depende de cada iniciativa, pero un piloto puede utilizarse para comprobar una solución sobre un proceso delimitado, obtener métricas y detectar ajustes antes de extenderla a una operación mayor.
Primero se establece una referencia del proceso actual y los costos o resultados relacionados. Después de implementar la solución pueden compararse métricas como tiempo, trabajo manual, costos, productividad, resultados comerciales u otros indicadores definidos para el proyecto.
Como referencia pueden consultarse recursos oficiales sobre selección de casos de uso, medición de valor y gestión de riesgos en proyectos de inteligencia artificial.